lunes, 21 de septiembre de 2009

Lecturas: El Arte de Volar.

Fecha de edición: agosto de 2009
Guión: Antonio Altarriba
Dibujo: Kim
Formato: Libro, 208 págs., blanco y negro.
Editorial: Edicions de Ponent.



Esta es la historia de Antonio Altarriba, padre del guionista que firma la obra y con quien comparte también el nombre, es la historia de una vida y una muerte, la historia de un magnífico perdedor.
Antonio Altarriba en los guiones y Kim en los dibujos nos presentan las vivencias de Altarriba padre, en una biografía autobiográfica. (Si, entiendo que esto suena algo raro, pero es la forma elegida por Antonio, hijo, para contarnos las vivencias de su padre). El autor se mete de lleno en la cabeza y el cuerpo de este, pues según palabras suyas “yo, también soy mi padre”, para contarnos los años vividos de su progenitor.



¿Qué lleva a un hombre de 92 años a quitarse la vida? ¿Qué le hace no poder aguantar ni un minuto más aún a sabiendas que su hora se acerca?
Los autores tratan de resolver estos enigmas y para ello conducen, como al volante de un antiguo Hispano-suiza, por la vida de Altarriba padre, a través de sus muchas derrotas, de sus continuos fracasos. Pero la obra no se queda ahí y también nos ayuda a conocer y comprender un tiempo en el que España luchaba por la búsqueda de una identidad que, aún hoy, trata de encontrar. Nos pasea por una España rural, ignorante, donde el pillaje y el robo condujo a poner límites a la tierra y llenar de muros los campos. Nos enseña una España idealista y comprometida. Una España partida en dos mitades y una de ellas, a su vez, rota en mil pedazos. Nos muestran a los derrotados salir victoriosos, en Francia, en una guerra que no es la suya, en una victoria de la que no sacan ningún provecho. Nos muestran la opresión del estado dictatorial, el pillaje (esta vez empresarial) y los tratos de favor, la dictadura emocional del clero, la llegada de la democracia y como esta palabra llenaba la boca de todo aquel que gustaba pronunciarla…



Altarriba es un chaval cansado de la vida del campo, con inquietudes que el arado y las palabras (y golpes) de un padre nada comprensivo pueden satisfacer. No era la primera vez que abandonaba Peñaflor, rumbo a Zaragoza, para labrarse un futuro ya visitado en sueños y escapar de una vida que no quiere vivir, pero esta vez es diferente, los acontecimientos que sucedieron antes de su marcha le harían jurar, con lágrimas en el corazón, no volver a ese pueblo. Y es así como el joven Antonio llega a Zaragoza y entra de lleno en la parte más trágica y convulsa de nuestra/su historia.



El guionista nos cuenta su historia, que es la de su padre, en primera persona utilizando las cartelas explicativas como puente principal para llegar al lector de una forma muy literaria, casi poética se podría decir. Para ello cuenta con la ayuda a los lápices de Kim, el mismo que semanalmente nos ofrece las aventuras de su conocidísimo (y agotado, también hay que decirlo) Martínez el Facha en las páginas de la revista El Jueves.
Kim firma un trabajo bueno y correcto, limitándose a llevar al dibujo las palabras que Altarriba va dejando en las cartelas, saliéndose pocas veces del guión (nunca mejor dicho). Pero que se asocia estupendamente con el guión de Altarriba gracias, sobretodo, a un dibujo lleno de detalles.



Creo, sinceramente, que El Arte de Volar, es una lectura obligada para todo aquel que quiera conocer, utilizando el lenguaje del comic, una época muy dura de nuestra historia ya que es en una lectura muy didáctica a la par que entretenida.
Últimamente están surgiendo una serie de obras que recurren a nuestra memoria para desarrollar unas historias entretenidas y magníficamente trabajadas (ahora, que se me vengan a la memoria, puedo citar El Faro de Paco Roca, Las Serpientes Ciegas de Cava y Seguí o esta misma de la que hablamos hoy) Una suerte esta de la que hay que vanagloriarse ya que queda demostrado que lejos de las frondosas selvas tropicales, de las secas llanuras de Texas o, incluso, de la bestialidad nazi, hay historias, más cercanas, estupendas para ser contadas.

Para terminar solo destacar que esta obra ha salido en dos ediciones distintas. Una más cuidada, en cartoné (29,5cm x 22,5cm)y otra más sencilla, formato libro, muy correcta igualmente y más económica.


Ideas y recursos que me apetece destacar de la obra:

Personalizando las lecturas más clásicas.


Solos entre la multitud.


Los autores nos cuentan como en aquellos años había cosas que no te apetecían ver y la dictadura se encargaba, a su manera, de que no las vieses.


Así nos muestran los autores cuan pesada y alargada era la sombra del clero.


Un saludo.


Otros comentarios a esta obra:

Álvaro en La Carcel de Papel.
Sergio en Lecturas Recomicdadas.
PAblo en El Lector Impaciente.
EduXavi en Trazos en el Bloc.
Nemo Nadir en El Pequeño Misántropo..

7 comentarios:

Crowley (www.tengobocaynopuedogritar.blogspot.com) dijo...

Para mi, el mejor comic patrio y de medio mundo que he podido leer jamás. Te deja sin respiración y te golpea tan fuerte que cuesta recuperarse.
SALUDOS

Giuseppe dijo...

Pues no me habia enterado yo de que hay dos ediciones, y pensaba que solo era la "cara" de 34 euros, un precio (para mi bolsillo) excesivo.

Emilio Aurelio dijo...

La última viñeta es realmente dura.

PAblo dijo...

Joer, ¿Y por qué estaba yo dejando pasar este cómic? Por tu reseña y por las imágenes tiene una pinta estupenda.

Impacientes Saludos.

Angux dijo...

Crowley, Giuseppe, Emilio, PAblo:

Crowley, no se si tanto, pero desde luego es una muy buena obra, de esas que te emociona por momentos, que empatizas de alguna manera con los personajes.. y muy bien contada.

Giuseppe, 22 € de la edición "barata" tienen la culpa ;)

Emilio, el comic es bastante duro por momentos, aquella época lo fue. Bastante aonsejable su lectura.

PAblo, pues por que estamos pasando una época de muchas ediciones recomendables y poco dinero en los bolsillos ;)
He de reconocer que las imágenes me tiraban algo para atrás. Error mayúsculo, el dibujo de Kim se adapta estupendamente al guión.

Un saludo para los tres.

PAblo dijo...

¿A cuál dejas sin saludar? ;-D

Angux dijo...

Jajaja, es verdad PAblo.

A ti a quien va a ser, sabría que volverías a por el ;)

Un saludo.