miércoles, 2 de septiembre de 2009

Lecturas: Donde no Alcanza la Mirada...

Edición Original: Où le regard ne porte pas... (FRA)
Fecha de Edición: 2005.
Guión: Georges Abolin.
Dibujo: Olivier Pont.
Formato: Integral. Cartoné. 192 págs.



Nada había leído de este comic, pero es que a veces basta con una buena portada y una acertada elección de un título para que me sienta irremediablemente atraído por una obra y así sucedió con el comic que hoy paso a comentaros.
Con un título tan sugerente, abierto y profundo como “Donde no Alcanza la Mirada” y el bonito dibujo de la portada: Dos chicos mirando a saber donde, pensativos, desde lo alto de un acantilado, me bastó para convencerme de su lectura sin saber nada de la obra ni de sus autores. He de decir que acerté.



También tuvo que ver, por supuesto, la cuidada edición de Planeta que recoge en un solo tomo los dos álbunes, bien diferenciados, de los que consta la serie original editada en Francia.
En el primero de los álbunes, Georges Abolin y Olivier Pont, nos cuentan la llegada del pequeño Willian y su familia a Barrellito, pequeño pueblo pesquero italiano donde, como se darán cuenta más tarde, los extranjeros no son bienvenidos y más, si como es el caso, el padre de William trae en su cabeza una cartera llena de nuevas ideas industrializadoras para llevar a cabo en el pueblo.

A pesar de la mala acogida y la hostilidad de la gente de Barrellito, la familia de William se aloja con entusiasmo en tierras italianas y el pequeño se hace amigo de un grupo de chicos con los que a parte de juegos y risas comparte su fecha de nacimiento. Curiosamente (o no tanto) todos ellos han nacido el mismo día.
Con ellos practica una serie de rituales acompañados por palabras mágicas, un amuleto “sagrado” y las hiervas que Lisa, líder indiscutible del grupo, recolecta para que todos fumen hasta que el grupo termina viendo visiones, que les traslada a otro tiempo y otro lugar



25 años después de que el odio y la sangre empañaran la infancia de los cuatro protagonistas, estos se vuelven a juntar para ayudar a Lisa, tras tantos años sin verse, a recuperar a un joven por el que se siente tremendamente enamorada. Para ello los cuatro amigos tendrán que ir a Costa Rica ( hace 4 años tuve la suerte de visitar Tortugero, región en la que transcurre esta segunda parte de la obra, y reconozco haber regresado allí otra vez durante la lectura de este tebeo, gracias al dibujo de Oliver Pont y, sobretodo, al gran trabajo al color de J. J. Chagnaud) y allí descubrir los motivos que les obligan a reencontrarse una y otra vez en la vida.



En el dibujo, Oliver, cumple sobradamente gracias a unos magníficos paisajes, una estupenda solvencia en lo que a narración gráfica se refiere, demostrado en muchos casos lo mucho que se puede contar en este arte con las palabras justas, unas cuidadas y variadas composiciones de páginas y una muy lograda expresividad en los rostros de sus personajes a pesar (o gracias a) la separación entre ojos y cejas de los que los dota.
En su defecto, sin embargo, debo decir que a mi gusto dibuja a los animales demasiado rocosos, demasiado compactos y musculazos y no terminan de convencerme las manos de sus personajes.



El guión de Abolin aprueba con nota.
En muchos momentos deja el protagonismo a la narración gráfica, apoyándose en los diálogos poco más que lo necesario para contarnos una historia que no deja ningún fleco suelto a pesar de los muchos interrogantes que nos ofrece la primera parte de la obra.
En su guión toca la nostalgia, la amistad, la aventura, pero también el odio irracional, la xenofobia, el miedo a lo nuevo y desconocido y todo ello desde un halo místico que envuelve la obra.

Algunas ideas y recursos que me apetece destacar de la obra:

En las visiones post-ritual Oliver cambia de registro y el color de Chagnaud se vuelve más fuerte.



Narración gráfica a la carrera.



La pérdida de conocimiento.



La magnífica expresividad en los rostros de Oliver. (Dos viñetas como ejemplo)



La magnífica expresividad en los rostros de Oliver (otro ejemplo más) Viendo la cara de los personajes. ¿Estáis seguros que para ellos, al igual que para Lisa, quien firma los cuadros es un artista?


Un saludo.

Otros comentarios a esta obra:

Álvaro Pons en La Carcel de Papel.
Iluvatar en BDspain.

6 comentarios:

Caracrater dijo...

yo cuando salió al mercado me enamoro esa portada y ese dibujo tan calido y obviamente me lo compre.
Fue un comic que estuve recomendando durante un tiempo.
Saludos.

JD dijo...

Hola, amigo Angux.
¡Vaya pinta que tiene este cómic!
Tras tus estupendas explicaciones no he podido por menos de apuntarme el título y las referencias.
La verdad es que no lo conocía.
En cuanto pueda me lo compro.

Un abrazo.

Angux dijo...

Caracrater: Yo por mi parte aún gustándome la portada y el título, la verdad es que no esperaba tanto como lo que me encontré.

Angux dijo...

Amigo JD!
Ya se te echaba en falta por aquí.

Espero que disfrutes de su lectura.

Un abrazo.

PAblo dijo...

Pues a mí también se me pasó. Veré si en algún momento le puedo hincar el diente.

Gran reseña.

Impacientes Saludos.

Angux dijo...

Creo, PAblo, que tú y yo estamos condenados a ponernos los dientes largos una y otra vez ;)

Un abrazo.