jueves, 5 de junio de 2008

Lecturas: RG # 2 Bangkok-Belleville

Edición original: RG 2 - Bangkok-Belleville FRA Fecha de edición: abril de 2008
Guión: Pierre Dragon/Frederik Peeters
Dibujo: Frederik Peeters
Tinta: Frederik Peeters
Color: Frederik Peeters
Formato: Libro cartoné, 112 págs.
Editorial: Astiberri








Despues de leer el primer número, acabé con la extraña sensación de que me había leido un buen comic pero que me había faltado algo, un nosequé que lo hubiese hecho más bueno aún.
En este segundo me he quedado con la sensación de leer un buen comic y punto. Nada he echado en falta. Estupendo, sin más.


Y en que se diferencian?
En el primero los diálogos son los que caben esperar dentro de un seguimiento policial. Ahonda un poco en la personalidad de Dragon, nos deja caer algo de sus relaciones con familiares y amigos pero muy superficialmente.


En este segundo, se sumerge más. Nos habla de la relación con una mujer, una relación que le puede traer problemas. De la relación con Cyril, su compañero y quizás mejor amigo. (Estupenda la conversación, acompañada de silencios y miradas, en el coche, en la que al final, ambos, se acaban confensando en un gran momento de sinceridad.) De la relación y los empujones de sus compañeros de profesión ( y la guerra interna para ver quien consigue la medalla al mérito policial) y todo ello sin dejar de lado la investigación.


Esta vez dicha investigación se centra en las mafias clandestinas de inmigrantes ilegales asiáticos.
Como hacen para que sus compatriotas, se conviertan en sus esclavos durante el mayor tiempo posible. Como algunos vienen engañados a trabajar al "Safe European Home" (como decían los Clash) durante más de doce horas al día y otras a ejercer la prostitución.


El comic a su vez, y gracias a esta investigación, deja ver los trapos sucios de las empresas ilegales de sastrería y como otras, no tan ilegales, incluso muy conocidas (aunque en el comic, evidentemente, no se nombre ninguna) se aprovechan, a sabiendas o no, de esta situación.


Al final nada nuevo y Peeters, de nuevo, nos ofrece una dosis de realidad.
Al final siempre pierden los mismos. Los que menos tienen que perder, por que menos tienen. Los más perdidos. ( Esto me ha quedado un poco Galeano )


Como nota negativa (que alguna debe de haber) la caracterización de Bobhun, el primer asiático que se deja ver, no la encuentro muy lograda. No sabes que se trata de un tailandés hasta que se lo oyes decir a Dragón. Se pasa por alto su origen asiático. Pero conlleva una gran dificultad en un dibujo realista, la caracterización de las razas y en los siguientes personajes del mismo origen mejora.
Tampoco me gusta mucho como usa las onomatopeyas, en bocadillos y de color verde, pero vamos, como veis nada grave.


Curiosidad: hasta el final del segundo albun, no me había dado cuenta que Dragon tiene amputado el dedo corazón de la mano derecha. Y yo me creía observador.

Uno de los mejores comics policiacos que he podido leer y a su vez, uno de los más "peliculizables" si me permitís este termino.



Todo un acierto.


Saludos.