viernes, 1 de mayo de 2009

La Secuencia: El Tiempo Desvivido.



En estos tiempos que el que más o el que menos anda preocupado por mantener su trabajo. El primer día de mayo, celebramos el día del trabajador.
Y digo celebramos, por que este día ha perdido cualquier conato ideológico que pudiera tener tiempo atrás y solo nos sirve para disfrutar de unas horas en compañía de los nuestros aparcando por un momento nuestra condición trabajadora.

No deja de ser extraño que para poder vivir mejor, más cómodamente, tengamos que dejar de vivir durante al menos 8 horas al día y entregarnos a unas obligaciones que, la mayoría de las veces, no nos satisface en absoluto.
Encima y por si fuera poco, cada día podemos observar como los trabajadores vamos perdiendo derechos, ganados en muchos casos por nuestros padres y abuelos. La ley del embudo sigue existiendo y el lado estrecho (cada vez más estrecho) siempre queda en las manos del trabajador.

Envidio sobremanera al artista (cualquier artista profesional) al mismo nivel que les admiro. A los deportistas y a los que han conseguido un trabajo vocacional, pues son de los pocos que trabajan en algo que les gusta y por lo tanto, pueden disfrutar haciéndolo.
Esto es lo único que pido para mis hijos, que cuando sean mayores trabajen en algo que les guste. En algo con lo que disfruten. Son muchas horas las que pasamos laborando y no hay nada mejor que ganarse el sustento haciendo una actividad que te llene.
Pido al cielo (o a quien corresponda) que así sea.

Esta entrada (así como la serie de entradas de Las Mil y Una Maneras que la seguirán) me gustaría dedicárosla a vosotros, los trabajadores. Tanto a los que habéis conseguido, no sin esfuerzo, tener una ocupación que os haga disfrutar, como a los que como yo solo nos queda maldecir al día por contar con tantas horas desvividas.

La secuencia de viñetas es de la obra Los Maestros Cerveceros de Van Hamme y Vallès.
Aunque por el dialogo podría perfectamente estar retratando la época actual, este momento de la obra se da lugar en la Bélgica de 1886.



Un saludo.

16 comentarios:

Jolan dijo...

¡Qué buena definición la de "tiempo desvivido", Angux! Ha habido muchos días en los que, como dices, he maldecido desde la rabia y casi hasta las lágrimas el disponer de tan poco tiempo para hacer lo que realmente me gusta, por tener que dedicarlo a una actividad que no me satisface lo suficiente.

Si esto lo ampliamos a 5 días semanales durante prácticamente todo el año, a mi me parece que es un verdadero drama. Y es que el no contar con un trabajo vocacional es una de las peores losas que le puede caer a uno. Pero... hay que vivir de algún modo. Y peor lo tienen los que, en estos tiempos de tan cacareada crisis, no tienen un trabajo.

De todas formas, reivindiquemos este día para recuperar los derechos que se nos siguen negando. En fin, perdonad la vena sindical, es que me pilla justamente en una etapa dura a nivel laboral (¡bendita lotería, cuándo llegará...!)

Estupenda elección de escena, como siempre, con esos Maestros Cerveceros: lectura muy recomendable, sin duda. Y esperamos con ganas el "mil y una maneras". Saludos! ;)

anguloagudus dijo...

Solo hay dos opciones válidas: o trabajas en lo que te gusta, o te gusta en lo que trabajas. La primera reservada a unos pocos, a los que envidio profundamente, la segunda a unos cuantos mas. La tercera, no es opción válida, es una desgracia.

Hay una cuarta opción, la de no trabajar, opcion ambivalente, según si a ella llegas voluntariamente o no.

En mi caso, tengo la suerte de encontrarme en ese segundo grupo, aunque me ha costado no pocos sudores llegar a esa situación.

Emilio Aurelio dijo...

Solo hay dos opciones válidas: o trabajas en lo que te gusta, o te gusta en lo que trabajas. La primera reservada a unos pocos, a los que envidio profundamente, la segunda a unos cuantos mas. La tercera, no es opción válida, es una desgracia.

Hay una cuarta opción, la de no trabajar, opcion ambivalente, según si a ella llegas voluntariamente o no.

En mi caso, tengo la suerte de encontrarme en ese segundo grupo, aunque me ha costado no pocos sudores llegar a esa situación.

Giuseppe dijo...

Mi trabajo no me disgusta. Ni todos los días ni a todas horas, pero me gusta realmente lo que hago, sobre todo cuando los jefes te dejan hacer y no se levantan de mala hostia y empiezan a repartir. En los casi 17 años que llevo trabajando mi jornada ha oscilado entre 9 y 10 horas, cinco days a la semana (excepto una pequeña temporada).
Como están las cosas hoy día me considero afortunado, mi familia come, se viste, y el papá se da el capricho de comprarse cómics cuando quiere, aunque luego no tenga tiempo para leerlos.
Hay vidas mejores, seguro, hace por ejemplo un año me quejaba más, pero la vacuna de la crisis hace que muchos españolitos agachemos las orejas.
Si encontrara la lámpara de Aladino, y pudiera elegir un trabajo mas por pasar el tiempo que por necesidad sería trabajar o tener una libreria; no solo de cómics, de esas grandes donde hay (o debería) haber de casi todo.
Eso si: solo 8 horitas.

No se si el principio de este comentario se podrá repetir en estos términos, digamos dentro de 1 año.

Angux dijo...

Jolan, yo también estoy pasando por un mal momento laboral.
Mi trabajo no me gusta,(cuestiones internas han hecho que cambie de departamento) pero eso no es lo malo (despues de todos somos muchos en mi situación) lo malo sin duda es el horario.
Llego a casa a las 8:15h de la tarde, derrotado por una larga jornada. (y soy de los afortunados que tienen el trabajo a tiro de piedra del hogar)poco tiempo para disfrutar de mi familia y poco también para dedicarme a mi mismo.(que también se necesita)

Angux dijo...

Emilio. De las opciones que citas estoy en la tercera.
Tengo que luchar por, al menos, poder meterme en esa segunda opción, pero tiene que ser en un trabajo que te deje tiempo para vivir. Es más fácil de llevar si te deja ese tiempo. Si llegas con poco tiempo y mañana más de lo mismo...
Tu trabajo aparte de gustarte es importante y necesario.

Angux dijo...

Giuseppe aunque normalmente coincidimos en las apreciaciones, en este caso no es así.
Ya hace un año me quejaba menos por varias razones.
Mis pequeños, el verles crecer y apenas enterarme, hacen que me plantee ininterrumpidamente varios aspectos de mi vida.
Hace poco me cambiaron de departamento y el cambio ha sido a peor a todos los niveles (no me quiero exceder mucho)
Mi horario laboral también son 9 horas 5 días a la semana, con dos horas para comer que no consiguen nada más que partirme por la mitad el día.
Por supuesto hay quien está peor e incluso quien suplicaría por un trabajo como el mío. Pero eso no me puede impedir quejarme, lo contrario sería engañarme a mi mismo y no hacer nada por mejorar.

Blueberry dijo...

Ay...el currelo. Lo malo que tiene el currelo, es que cuando falta lo echas de menos, y cuando lo tienes te sobra. ¿Qué tendrá el currelo?.
Yo me encuentro ahora mismo en la etapa número 4 de Emilio Aurelio. De hecho, acudimos al mismo hospital. Llevo 9 meses de baja, y afortunadamente, pronto me incorporaré al trabajo. Cuando lo haga estaré en la 1º 2º etapa....pero he estado en la 4º, y sé lo que es eso.
Lo que quiero decir, es que tambien el trabajo nos permite creernos útiles, y sostener de alguna forma a la sociedad. Pero lo malo de todas estas crisis, es que las pagan los curritos.

Angux dijo...

Blueberry si tu trabajo es tal y como pone en tu perfil "Matasanos" pienso que debe ser vocacional (aún dando por supuesto que debe haber algo en este tipo de trabajos que también cansen)y por tanto es normal que estés en la 1º opción de las que cita Emilio.
También debe ser un trabajo que de muchas alegrias (y también frustraciones, por supuesto)y que te haga sentir válido.

Un saludo.

PAblo dijo...

Me parece una secuencia muy bien elegida.

Por lo demás, las relaciones con el trabajo siempre son complejas pero lo que yo tengo muy claro es que lo peor es la ausencia de un trabajo remunerado.

Impacientes Saludos.

Blueberry dijo...

Pues sí, mi trabajo es ese...aunque depende donde y con quien hagas las cosas, que de todo hay en la viña del señor.

Angux dijo...

Gracias Pablo.
Está claro y es tan cierto lo que dices que aún quejándome tengo que apretar los dientes y aguantar.
Por supuesto, peor sería no llevar nada a casa.

Bruce dijo...

Amén y gracias por la dedicatoria...

Caracrater dijo...

Buenas.
Interesante post personal laboral.
Yo tengo la suerte de ser fuencionario fijo. Por un lado no me disgusta lo que hago, muy relacionado con el derecho administrativo, a veces un poco toston y lo mejor de todo que a las 14:45 estoy en mi casa con toda la tarde para leer entre otras cosas y casi todo mi sueldo para los comics.

Angux dijo...

A ti Bruce por pasarte por aquí y comentar. Por cierto, tu blog queda enlazado que antes se me había escapado.

Angux dijo...

Bajo mi punto de vista, Caracrater, el horario hace buenos muchos trabajos. Ser funcionario debe ser un lujo.