jueves, 19 de marzo de 2009

Una Excusa y Una Lagrimilla.



Utilizo esta sección, y con la excusa de los comics de fondo, me aprovecho de este espacio para dejaros unos pequeños retales de mi vida, como diría El Último de la Fila en los comienzos de los 90.

Ha pasado el día del padre, todo el día en compañía de mis pequeños. Ha sido un buen día. Un día para meditar, reencontrarme con la vida y soltando alguna lagrimilla, darme cuenta de lo afortunado que soy.

Hoy ha amanecido temprano para mi familia, mi mujer tenía que trabajar y yo quedarme al cuidado de los dos enanos.
A las nueve se ha despertado mi pequeña, me ha dado un gran abrazo y bajito, al oído, como si alguien nos pudiese oir, me ha dicho: "papá tengo un regalo para ti" y corriendo ha ido a por un sobre, perfectamente envuelto en papel de regalo, que escondía en el armario de mi habitación -"Yo te ayudo a abrirlo"- ha dicho mientras destrozada el papel de regalo.
Del sobre he sacado una foto en la que salimos ella y yo, con un marco que ha debido hacer en la guardería. Pero el verdadero regalo llegaría justo en ese momento. Mientras yo estaba con una boba sonrisa mirando aquella fotografía, la pequeña ha empezado a recitar una especie de poesía.

Con su vocecita y sus apenas tres añitos, ha recitado esos versos del tirón, dándole una entonación especial y rompiendo en mil pedazos mi corazón.
Es increíble como unos versos tan simples pueden tener un efecto tan demoledor. Me ha parecido que ni el mismísimo Neruda los podría haber escrito. Me he reconocido en ellos y escuchándolos de su boca, mis ojos se han llenado de orgullo.

No quiero dejar pasar la oportunidad de dejarlos aquí escritos:

Poesía Para Papá
Si voy a cruzar,
la mano me da.
Montando en bici
me sujeta de atrás.
¡Él es el más grande,
él es mi papá!
Si juego al balón
me enseña a chutar.
Subida en sus hombros
me hace volar.
Fuertes son sus besos,
largos son sus brazos.
¡Qué segura estoy
si llamo a papá!


Hoy me siento feliz. La vida, aún reconociendo que en otras cosas no ha sido muy generosa, me ha sonreido dede siempre con la mejor de las suertes. Una compañía envidiable.

Desde siempre, he tenido la gran suerte de rodearme de gente de corazón y la habilidad para ir dejando a un lado a la gente que merece poco la pena.

Empezando por mi familia, mis padres (a los que cuanto más estoy con mis hijos, más los comprendo y quiero), amigos y ahora mis pequeños...
En este momento, me siento rodeado de cariño, afecto y respeto. ¿Hay algo mejor que esto? Sin duda, no.

Esto se hace extensible a este blog, que goza desde siempre de vuestra compañía. Grandes entendidos en comics y por si fuera poco, me consta que buena gente.
Sin duda soy un tipo afortunado.

Por lo demás, sirva esta secuencia de viñetas, a modo de excusa, donde Frederik Peeters describe casi a la perfección esa mezcla de sentimientos entre alegría y responsabilidad que supone el ser padre, en su fantástico Píldoras Azules.

Disculpar nuevamente por el off-topic.
Un abrazo.
Angux.

12 comentarios:

PAblo dijo...

Preciosa entrada amigo Angux.

Creo que el ir bien acompañado en esta vida es el mejor regalo que se puede recibir así que me pareces un hombre muy afortunado. Por otro lado, no olvides que se recibe lo que se da.

"Pildoras Azules" un magnífico cómic así como la nueva cabecera que has incorporado del maestro Pratt.

Impacientes Saludos.

Nebur dijo...

Conozco este tipo de sentimientos por propia experiencia como muchos otros padres pero lo importante es saber captarlos y saborearlos en el momento en que se producen. Comentando de ese modo este momento tan tuyo demuestras tener una gran sensibilidad, demostrada ya de sobras con ese cariño especial hacia la historieta y sus autores que reflejas en tu página.


Un abrazo

Emilio Aurelio dijo...

Mis hijos tienen entre 17 (hoy los cumple) y 9, entre medio la niña con 14. Con los años se te van escurriendo entre los dedos y se se transforman en ese pequeño remordimiento de las ocasiones no aprovechadas. Ley de vida y hagas lo que hagas siempre querrás darles mas, cosa que a ellos no se les escapa.

En píldoras azules todo esto queda descrito a través de anécdotas aparentemente intrascendentes con las que te identificas rápidamente.

Ahora he leído BARRIO LEJANO, también intimista y muy bien dibujado. Parece que la aventura ha pasado a mejor vida. De Jiro Taniguchi hay que leerlo todo.

JD dijo...

Hermosas e intransferibles palabras, amigo Angux.
Hablan de ti y por ti.
Enhorabuena por ello.

Comparto, como sabes, todo lo que expones. Mis hijas son lo más importante de mi vida. De hecho, son mi vida. Sin ellas no estaría escribiendo estás líneas ni tendría el estímulo necesario para sumergirme en el tráfago y la lucha de cada día.
Su aliento es mi aliento.

Un abrazo.

Mo Sweat dijo...

Hermoso post.
Estoy totalmente de acuerdo en lo de Taniguchi.

Angux dijo...

Gracias PAblo.
Yo también pienso que es cierto eso que dices. Que cada uno recoge lo que antes ha sembrado, y es por esto que intento sembrar tanto como puedo en las relaciones con gente a la que valoro.

La cabecera irá cambiando una o dos veces por mes. Ésta desdeluego es una viñeta preciosa.

Un saludo.

Angux dijo...

Gracias por tus palabras y por tu visita, Rubén.
Sabes que admiro tu dibujo y es una suerte poder contar con tus comentarios en este blog.
Es importante, como tú dices, saborear estos momentos.
Hay que detenerse, parar el mundo y mirar a nuestro alrededor. Las cosas más bellas que te puede ofrecer la vida, están ahí, a tu lado y hay veces que esta cercanía, precisamente, es lo que hace que te las pierdas.

Un saludo.

Angux dijo...

Emilio. Bienvenido a La Caraviñeta con este, tu nuevo nombre. Es agradable leerte por aquí también.

Lo importante es que intentemos lo máximo para ellos, si no se puede, que sepan al menos, que su padre lo ha intentado.

Sabes que con el manga estoy empezando y voy poco a poco, pero está claro: Próxima parada, Barrio Lejano.

Dale un fuerte abrazo al chaval de mi parte. Ya lo tienes hecho un hombre.

Un saludo.

Angux dijo...

Gracias JD.
Se nota el amor que sientes por tus hijas cada vez que tienes la oportunidad de hablar de ellas.

No creo que haya amor más puro que el de unos padres por sus hijos.
Al principio tu vida social casi se anula, tu relación de pareja se ve algo afectada, te terminan de agotar cuando, tras una larga jornada de trabajo te encuentras al llegar a casa con una de sus inexplicables pataletas. Y aún así, se les quiere de una forma que hasta duele. Y reconoces que es lo mejor que te ha podido dar la vida.

Un saludo.

Angux dijo...

Gracias Mo Sweat, celebro verte de nuevo por aquí.

El de Barrio Lejano ya he tomado nota ;D

Un saludo.

Pep dijo...

Entradas como esta son las que hacen grande este mundo de los blogs. Muy bonito :)

Yo no tengo hijos, pero tengo sobrinas (y un sobrino), y que te regalen un garabato en un papel, hecho con todo su cariño e ilusión, es una de las cosas que más llenan.

Un saludo!

Angux dijo...

Gracias Pep.
Todo el tiempo que dedican a hacer el regalito, es un tiempo que dedican en exclusiva a papá (o en tu caso al tito) pensando en la sorpresa y en que le va a gustar mucho. Ésto, no se debe pasar por alto.
A mi pequeña, en la semana, se le escapó varias veces que tenía un regalo para mí. Y yo, me hice varias veces el sueco. El regalo era para ambos.

Un saludo.