Bueno pues el viernes empezó, y terminó, para mi el Expocomic. Un solo día, si. Me hubiese gustado poder haber ido sábado y domingo pero lamentablemente las obligaciones diarias no me lo permitían.
Aún así el día fue genial.
Llegué a eso de las 11.30 h. después de un vistazo rápido a algunos puestos, me senté a escuchar la charla que daban
Pasqual Ferry y
Ángel Unzueta sobre “Españoles en el Género Superheroico“. Donde los autores daban muestras de su conocimiento y también de su gran sentido del humor, siendo pues una charla amena y divertida, a la vez que instructiva.
Allí sentada a varios asientos a mi derecha estaba Mar (
Entrecomics), enseguida la abordé para saludarla y descubrir lo agradable que es y como, ya desde un primer contacto, te ofrece su confianza.

Más tarde encontré a
Tirso Cons (que ya se convirtió en un estupendo anfitrión durante mi estancia en el evento) que estaba junto a
kenny Ruiz y nos fuimos a tomar una cerveza que se tornó imposible dado la gente que paraban en el camino a mis dos acompañantes… más adelante, acompañados otra vez de Mar, pudimos mojar algo el gaznate.
Juntos, saboreando una cerveza, fuimos testigos del momento más violento del salón:
Alguien le pidió a una especie de Conan que pululaba por el salón que le dejara hacerle una foto. Este Conan, como es de recibo, puso la mejor de sus poses para la ocasión. El hacha-martillo detrás de uno de sus hombros, la mano izquierda adelantada y una cara de verdadera ferocidad… El fotógrafo ocasional se puso de rodillas para retratar el momento y sin que nadie supiese como, cuando Conan se disponía a envainar su hacha-martillo, esta se le revolvió y salió volando de su mano hasta acertar en la cara del fotógrafo cuando este aún no se había puesto de pie… un “uy!!, lo siento” débil y apesadumbrado, salió de la boca de nuestro Conan, tirando por tierra al personaje que representaba. Tirso no pudo evitar una escandalosa carcajada.

En ese mismo momento pude saludar a Ricardo Esteban, de Dibukks que estaba cerrando algunas negociaciones.
Llegó la hora de irme cuando apareció por allí, Zentner,
Pellejero y su encantadora mujer, charlamos un rato y prometimos vernos a la tarde, que volvería yo al recinto después de recoger a mi pequeña del cole.
Ya por la tarde y en compañía de mi niña, volví al palacio de convenciones. Una lástima lo de llegar tarde a la charla que ofrecían Pellejero y Zentner, que seguro fue muy interesante e instructiva.
Por suerte, pude hablar largo y tendido (aunque nunca lo suficiente) con los autores momentos antes de la visita guiada a su exposición de las planchas originales de Malka y asistir a esta visita en la que Tirso Cons tuvo que hacer las veces de presentador espontáneo e incluso de niñero, también espontáneo, ya que se llevó a mi enana a dibujar.
En ese mismo momento, también pude saludar a
Canales y intercambiar algunas palabras con él.

Después de esto, esperas en la cola. (imágenes con las que he adornado esta entrada)
Primero en la de Pellejero y Zentner, en la que coincidí con los amigos Eduxavi, (de
Trazos en el Bloc, que esperaba para que Pellejero le hiciese un dibujito para nuestro amigo, y también Trazero, Giuseppe) y con S e b a s (de
La Estantería de mi Casa) y juntos compartimos unas palabras y un saludo.
Luego en la de
Munuera y Bonet, en la que además de recibir el dibujito de rigor, pude felicitarles por el premio a mejor obra y mejor guionista del salón.
Me pareció tan extraordinario como curioso que alguien pidió a Munuera un dibujo de un gaitero y este, lejos de acobardarse por tan extraña petición, en unos momentos cumplió sobradamente con esta y le dedicó un gaitero de “agárrate y no te menees“.
Y por último la de Kenny Ruiz, también un gran tipo, muy majete, que nos dedicó un estupendo dibujo de la pequeña Yuvia, en mi ejemplar de El Cazador de Rayos.

Y así llego a su fin el evento para mi.
Eché de menos a algún amigo con el que había quedado y luego no pudo asistir, como
PAblo,
Jolan o
Yago, pero aún así puedo decir que ha sido el mejor expocomic al que he asistido… gracias, a lo bien que me he sentido acompañado en todo momento.
Un saludo.